Purificadores más allá de los HEPA

Purificadores de aire sin filtro para luchar contra el contagio del COVID-19 en los colegios

Desde luego, hay muchos factores que han ayudado a impulsar los contagios esta segunda ola: la vuelta a la rutina tras el verano, el regreso a las aulas, la llegada de las estaciones frías… Sin embargo, todas estas situaciones generan un problema común: tener a un grupo de personas en interiores y sin la ventilación adecuada.

Mientras el trabajo ofrece opciones a distancia para combatir esta situación, los colegios, son los que parecen estar en el punto de mira.

Bajo el paraguas de las recomendaciones oficiales

Por supuesto, este tipo de situación se había previsto: Cabe observar la guía de recomendaciones para evitar el contagio en los colegios que facilitó el Gobierno en colaboración con el CSIC.

En ella, vemos que la preferencia sería la de impartir clases en los exteriores, grupos reducidos y distancia interpersonal. Más teniendo en cuenta las cada vez mas claras señales del contagio por aerosoles. Sin embargo, esta ventilación natural se vuelve imposible según van avanzando los meses hacia el invierno. Y es cierto que estar sentado durante horas en un aula con puertas y ventanas abiertas puede generar más de un resfriado.

Pero esta hoja de recomendaciones cuenta con otra medida interesante que sí se pueden aplicar en los colegios en invierno: El uso de filtros o purificadores de aire.

Purificadores con filtro: sólo una medida complementaria

Esta recomendación para desinfectar los espacios ha acaparado mucha atención. Muchas tiendas de electrodomésticos o de páginas generales de compra como Amazon incluyen ahora en su catálogo purificadores de aire. Este sistema parece tan fácil de estandarizar que hasta páginas que se dedican principalmente a hacer reseñas, teléfonos móviles o cámaras de fotos han querido hacer su aportación valorando diversos purificadores del mercado.

Los que parecen ser los preferidos son los filtros HEPA. La razón es que ya se usan en aviones o quirófanos y están homologados para la lucha contra los virus.

Sin embargo, siempre se recomienda usarlos como medida complementaria ya que este tipo de filtro no asegura una renovación de aire en las clases. Además, y como advierte la prensa, habría que tener en cuenta que el purificador atrajera correctamente todo el aire de la clase hacia él. Si es una parte, o ese aire atraviesa a muchos alumnos para llegar al lugar donde se filtra, seguiríamos teniendo un gran riesgo de contagio.

Cabe cambiar y vigilar siempre el estado de los filtros

Pero hay otro factor muy importante que reside en el propio concepto de “filtro”. Como su nombre indica este dispositivo está diseñado para depurar los patógenos del aire, pero es que que estos no desaparecen si no que se van acumulando en el propio filtro. Este filtro requerirá atención constante. Si abusamos de él, dejará de purificar correctamente para empezar a soltar aire con patógenos. Exactamente cómo puede funcionar una jarra con filtro para el agua.

Y es que, un purificador de aire HEPA requiere una atención constante una vez instado. Cabe vigilar que no sobrepase su capacidad, y cambiar regularmente los costosos filtros que requiere.

El cambio de filtros también tiene que ser una operación extremadamente cuidadosa. Entrar en contacto con una superficie en donde se han ido acumulando y reproduciendo patógenos es sumamente peligroso.

Nanopurificadores: una solución a largo plazo

Una posible alternativa, pueden ser los purificadores de aire nanotecnológicos. La filosofía de la nanotecnología no es la de generar una barrera mecánica que acumule los patógenos, sino eliminarlos directamente. Y esta es su gran ventaja.

El nanopurificador consta de luz UVA y una superficie de nanopartículas inocuas de dióxido de titanio. Cuando cualquier patógeno entra en contacto con su superficie se destruye automáticamente transformándose en aire limpio. Es un proceso inspirado en el que realizan las plantas para limpiar el aire.

Este tipo de desinfección tampoco requiere mantenimiento ni atención. Además, tiene una garantía de 10 años sin bajar su nivel de desinfección. Esto es clave, ya que puede eliminar cualquier tipo de patógeno ya que no depende como los filtros del tamaño de este. De modo que una vez pasada la pandemia, el purificador seguirá limpiando bacterias, virus y contaminación las clases.

La purificación del aire de las clases mediante nanotecnología se ha probado ya en colegios checos en Ostrava. Aquí, sin tomar ninguna otra medida, las clases que aplicaron desinfección nanotecnológica bajaron la incidencia de la gripe estacional en un 70%.

De este modo, esta medida, combinada con las mascarillas y la distancia sí ofrecería una desinfección sin fisuras. Y ofrecería aire purificado a los colegios ahora, y más allá de la pandemia.

Puedes aprender más sobre cómo funciona un purificador nanotecnológico en: https://nanopurificador.com/purificadores/