La nanofibra impide la acumulación de ácaros, sus alérgenos, virus y bacterias dentro del colchón, edredón o almohada. La tela de nanofibra es como una telaraña con aperturas de solo 80 nanómetros (nm). El tamaño del ácaro es de unos 420.000 nm, su alérgeno tiene un tamaño de 1.000 nm, una bacteria entre 100 – 10.000 nm, un virus más o menos 100 nm y la sarna 300.000 nm. En definitiva, no hay posibilidad de que pasen por la tela de nanofibra. No pueden acumularse, multiplicarse y con su presencia provocar las reacciones alérgicas y enfermedades respiratorias con el origen en el colchón. Las aberturas en telas de microfibra y los materiales naturales es de tamaño en micrómetros, aberturas de nanofibras es en nanómetros, para imaginarse es como un agujero en la pared después de un destello esférico y un agujero en papel perforado con un alfiler.