Las mascarillas de tela aparecieron como las favoritas hace unos meses por ser reutilizables y económicas. Sin embargo, no ofrecen seguridad al usuario ¿Hay alternativas?

Hace un mes las mascarillas de tela sufrieron un duro contratiempo. El País Vasco, Valencia y Galicia decretaron que estaría prohibido que una persona con síntomas del covid-19 entrase en uno de sus hospitales llevando una mascarilla de tela. Esta medida venía a expresar que aquellas mascarillas que triunfaron al principio de la pandemia, ya no se consideran seguras.

De los “Do it yourself” a las restriccciones

En marzo internet se llenó de tutoriales que enseñaban a hacer tus propias mascarillas con retales de tela de camisetas viejas. Grandes marcas y diseñadores emergentes hicieron sus patrones públicos para que todo aquel que quisiera, pudiera fabricarse en casa una barrera contra el covid-19. Por supuesto, la intención era muy noble. Este tipo de medidas hicieron que proliferara el uso de mascarillas en aquellos lugares donde las medidas no eran accesibles.

Pero ya no estamos en marzo, y ahora el mercado ofrece una gran variedad de mascarillas. Tantas, que a veces es fácil para el consumidor perderse. Cada marca no especializada en artículos médicos ha querido sacar su propia línea de mascarillas. Cada mascarilla tiene un ciclo de vida y composición diferente, lo cual dificulta el trabajo del consumidor para juzgarlas bajo un mismo patrón.

El éxito de las mascarillas de marcas de ropa deportiva es un ejemplo. Parecen imponerse como las mascarillas más populares estos meses, pese a que muchas aclaran en su web que no están testadas contra la propagación del covid-19.

Imagen de la web de Adidas donde aclara que sus mascarillas, pese a su éxito, no están testadas contra el covid-19.

Pero el éxito de este tipo de mascarillas parece desplomarse: Las medidas tomadas por los hospitales de Galicia, País Vasco y Valencia no son las únicas que amenazan el uso de las mascarillas de tela. El día 13 de octubre el Ministerio de Consumo anunció una orden de regulación unitaria en el etiquetado de las mascarillas que aclara al consumidor qué tipo de mascarilla está comprando.

Pero, ¿Por qué seguimos usando mascarillas de tela?

Las razones del éxito de las mascarillas de tela son claras:

  • Economía: Lo cierto es que, pese a la rebaja del precio de las mascarillas quirúrgicas, hay personas que hay preferido comprar un par de mascarillas de tela que prometen ser reutilizables y alargar su vida útil al máximo. Esto hace que una mascarilla que puede costar entre 10 y 20 euros salga extremadamente rentable.
  • Re-usabilidad: Este ahorro económico se debe por un uso prolongado del producto. Una mascarilla de tela asegura decenas de lavados, por lo que sigue haciendo la competencia a las mascarillas quirúrgicas para aquellas personas que se preocupen por los artículos de usar y tirar, quieran ahorrar un dinero en mascarillas, o símplemente, no tengan tiempo para ir a comprar mascarillas cada semana.
  • Moda: evidentemente, el uso de materiales no testados ayuda a generar mascarillas más atractivas a la vista: colores, estampados, mensajes o apliques son comunes en las mascarillas de tela. Pero si quieren mantener un precio competitivo, todo el dinero que esté gastando el productor de estas mascarillas en detalles estéticos, obliga a reducir los costes en otros aspectos como las pruebas en laboratorios.

Alternativas seguras, económicas y reutilizables

Entendemos perfectamente la ventaja de las mascarillas reutilizables. Pero las de tela no son las únicas que soportan varios lavados.

Las mascarillas BreaSafe son un producto reutilizable que cuenta con una red de nanofibras mucho más pequeña que los virus. Están testadas por laboratorios independientes y tienen un 99,7% de eficacia filtrando todo tipo de patógenos, incluido el del covid-19. Además, sus propiedades antiviricidas y antibacterianas impiden que estas generen malos olores y acné. Una opción muy económica (5€ por mascarilla) que mantiene sus propiedades mucho mejor que cualquier otra mascarilla del mercado. Además están disponibles en tres colores (blanco, beige y negro).